El tema de las
alianzas entre empresas es una constante en el mercado global. Empresas gigantes se alían con pequeñas empresas recién constituidas para trabajar conjuntamente, este es el caso de
Ericsson y
Napster por ejemplo. En China las alianzas son la única forma de entrar a dicho mercado, por lo que
debe definirse muy bien la estrategia de entrada en estos mercados de lo contrario en vez de ser una oportunidad, China puede convertirse en una clara amenaza.
Otro de los casos que se describen en el libro es la estrategia de las compañías multinacionales en empresas en vías de desarrollo. Podemos ver a estas desde dos perspectivas bien diferentes, tanto como generadoras de progreso como generadoras de problemas. Se describe el caso de Intel, y como esta organización está introduciendo en países como Vietnam ordenadores para que la gente pueda usarlos y beneficiarse de los avances del “primer mundo”. Además lo hace a un coste muy bajo, algo que Vietnam puede permitírselo. Pero cabe preguntarse ¿es ese un objetivo prioritario para el país? Quizás si, si suponemos que los ordenadores servirán para mejorar la educación. Pero quizás no sea así si lo vemos como una estrategia para crear una necesidad que no era prioritaria hasta el momento. Por eso creo que las estrategias de las multinacionales son muy claras, crear mercado, crear necesidades, etc. y las administraciones deberían aprovecharse de dichas estrategias para mejorar la infraestructura del país sin venderse a las multinacionales.
Cuando hablamos de globalización a todos nos viene a la cabeza la circulación de productos entre países, pero la verdad es que lo mas llamativo de la globalización es el volumen de dinero e inversiones que se mueven libremente por el mundo. La verdad es que es increíble la visión que nos da Daniel Altman, el autor del libro, sobre los mercados. En palabras del autor “Puede que el dinero mueva el mundo, pero el crédito lo mueve más rápido.” Y ¿las divisas? Las divisas son algo más que simples medios de pago en diferentes países. Son activos e inversiones en si mismas. Los países tratan de “jugar” con las divisas para mantener el crecimiento económico de un país. Y ¿el petróleo? El petróleo es un producto clave para la economía mundial. Es un mercado que supone el 3,5% de la renta mundial. Un mercado en el que la oferta es igual a la demanda, o quizás hay más demanda que oferta. Por esos se constituyen asociaciones, como la OPEP para definir la oferta de petróleo. Solamente esta asociación controla el 40% de la producción mundial del petróleo. Así que tienen la mano en el grifo del petróleo y la abren o cierran cuando desean creando una subida o bajada del precio del petróleo… con lo que ello supone para la economía global.
Otro de los aspectos que nos describe en este libro es el aspecto más cruel de la globalización, la pobreza y la corrupción. Daniel Altman describe la situación de muchos países de Africa. Países con ingentes recursos naturales, con ayudas del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, ayudas de ONGs, etc. siguen sumidas en el pozo de la pobreza, no por su mala gestión o por circunstancias del mercado global, sino por la corrupción, la espiral de la corrupción. Interesante la lectura de esta parte del libro.
La inmigración, otra de las consecuencias de la globalización. El movimiento no solo del capital y los productos, sino el movimiento de las personas. “¿Es un lujo o una necesidad?” Esta es la pregunta que nos hace el autor en la parte final del libro.
Por último, el autor hace una reflexión sobre si es bueno para la economía que las ideas tengan dueño. En un breve pero intenso capítulo, el autor señala que en el mercado de las ideas se están llevando a cabo dos batallas: una, entorno al uso de las ideas ajenas y en la violación de las leyes que protegen a sus usuarios. Y la segunda, se dirime la cuestión de si estas leyes deberían siquiera existir.