Así es. La generación 2.0 acaba de asesinar a la joven Marta del Castillo. Al menos esa es la opinión de Patricia Godino, periodista del Diario de Sevilla. Esta periodista pone encima de la mesa la culpabilidad de las redes sociales en el trágico asesinato de Marta al escribir perlas como “En Tuenti se relacionaba también con su asesino” entre otras. Claro, claro. ¿Y por qué no culpar al teléfono móvil? O ya que estamos, ¿al teléfono fijo? Estoy convencido de que Marta utilizaba estos dos medios para relacionarse con su, hasta ahora, presunto asesino.
Los periodistas tradicionales no entienden de qué va esto de la web social, no entienden y, lo peor de todo, no quieren entender. La gente no solo se relaciona físicamente, sino que también lo hace virtualmente. Nadie ve mal en salir de casa para pasarlo bien con tus amigos, hablar y conocer gente nueva. Pero parece ser que algunos, aquellos estancados en el ayer, ven con malos ojos este tipo de nuevas relaciones que están surgiendo.
Parece que la única forma de captar más lectores es el cutrismo y la insensatez, echando la culpa al principal causante del declive irreversible de los medios de comunicación tradicionales. Aunque, bien es verdad, que esta periodista acaba mencionando una de las facetas positivas de las redes sociales, lo que hace al poner ese titular no es más que crear otro “hombre del saco”, como lo fueron antaño los juegos de rol, las películas violentas, el heavy metal, etc.
Basta ya de esta mierda de periodismo, seamos un poco más serios por favor!





