Monthly Archives: junio 2009

Póngame cuarto y mitad de comunidad

22 jun
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El pasado 16 de junio asistí a la jornada “El modelo 2.0 aplicado a la empresa” donde diferentes ponentes de renombre como Juan Quemada, Carlos Blanco, Genis Roca, Marc Vidal, Dolors Reig, etc. hablaron de cómo aplicar el modelo 2.0 a la empresa.

Me parece que se habló de cantidad de cosas que están sucediendo en este mundo 2.0 pero no se habló de las características que tiene dicho modelo 2.0 y cómo se podrían aplicar a organizaciones más tradicionales. Es verdad que se hizo referencia a conceptos de la web 2.0 que son aplicables a las organizaciones, como, redes sociales, comunidades, modelos de negocio basados en la larga cola, participación, transparencia, etc. pero no se visualizo de una forma clara. Quizás hubiese sido recomendable que un moderador recogiese todas las aportaciones de los ponentes y las estructurase de una forma clara y fácilmente.

De entre todas las ponencias, me resulto interesante la de Genis Roca, sobre todo cuando analizó la puesta en marcha de una comunidad de usuarios/consumidores por parte de Ikea. Esta multinacional del mueble y la decoración ha decidido poner en marcha una comunidad de usuarios en la que las puedas comentar con otras personas tus opiniones sobre productos Ikea o sobre cómo decorar o estructurar un salón con elementos de dicha organización por ejemplo. Uno de los esloganes de las comunidades dice así: “Crea tu hogar, llénalo de vida y levanta a tus vecinos en la primera comunidad para hablar de hogar a hogar”. Como decía Genis, “yo lo veo forzado”. Y es que, aunque resulta interesante la iniciativa de Ikea, la comunidad Ikea ya existe, pero no está controlada por ellos, sino por personas apasionadas por esta organización. Increible pero cierto.

En estas situaciones donde una organización desea poner en marcha una comunidad, la primera decisión a tomar debe ser “únete a mi VS me uno a ti”. ¿Por qué las organizaciones desean controlar sus propias comunidades de usuarios creándolas desde cero y no tomar la decisión de apoyar y dar soporte a las existentes? En el ejemplo de Ikea ya existen más de 500 grupos en Facebook sobre esta organización, además existen webs como “Ikea Fans”, “Ikea Hacker” o “Piratas de Ikea” que permiten a los usuarios obtener las mismas funcionalidades que las que ofrece la comunidad de usuarios oficial de Ikea. Entonces, ¿Qué aporta tener una comunidad creada por Ikea? En principio la única ventaja podría ser la de controlar la comunidad para decidir qué es lo que se publica y qué es lo que no se publica, pero ese control puede hacer que la comunidad no consiga una masa crítica suficiente. Las comunidades de usuarios creados por organizaciones pecan, en mi opinión, de soberbia. ¿Por qué debo unirte a mi cuando ya existen otras comunidades de usuario? ¿Qué valor me aporta dicha comunidad? Estas son algunas de las preguntas que deberían responderse antes de poner en marcha una comunidad.

A ver si consigo realizar una lista de preguntas a responder antes de poner en marcha un proyecto de creación de comunidades de usuarios. ¿me ayudáis?

Os dejo la presentación que utilizó Genís Roca.

Sociedad de la Ignorancia (III)

18 jun
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Vamos con la tercera parte y última del libro “Sociedad de la Ignorancia”. Gonçal Mayos, autor de esta, habla de la sociedad de la incultura en vez de sociedad de la ignorancia. Gonçal afirma la imposibilidad de que “la mayoría de la población pueda tener un conocimiento, cultura o sabia composición general del estado global de los saberes humanos y sus problemáticas”. Es decir, continuaremos teniendo un conocimiento especializado y experto, pero difícilmente la gente para disponer de una cultura general. A este respecto Mayos se pregunta, “¿puede prescindir la humanidad de una tal cultura general en sus ciudadanos?

Alfons Cornella acuño el término infoxicación a la abundancia de la información, pero mucho antes, en el año 1798, Thomas Malthus publicó su ensayo sobre el principio de la población en el que pronosticó que la población aumentaría con más rapidez que el suministro de comida. Algo similar está ocurriendo con la información y el conocimiento. “El saber producido colectivamente gracias a las TIC e Internet amenaza con superar las capacidades cognitivas individuales de la gente”.

Gonçal Mayos propone realizar un esfuerzo extra en la preparación y formación de las personas, en ese saber general, en tanto que ciudadanos y “para que puedan hacer frente a las exigencias responsables de sus decisiones políticas y de voto en cuestiones de gran complejidad e importancia para todos”. Gonçal continúa criticando la sociedad actual donde según su opinión “gran parte de la ciudadanía se desentiende de lo público común y se retira a lo privado, ya sea a un ocio banalmente reducido a mera diversión, ya sea profesionalmente a un trabajo superespecializado y fragmentario”. Al final el autor concluye que “la poca preparación o disponibilidad de los ciudadanos para hacerse cargo de todos los complejos entresijos de lo público y de lo político es la causa de la actual incultura política y debilidad democrática” El resultado, por tanto, es claro. Cada vez más importantes asuntos que atañen a todos los ciudadanos se deciden en canales para-democráticos alejados de la ciudadanía, recurriendo a “políticos profesionales”, a “expertos” y a “comités técnicos”. El autor finaliza prediciendo que dada la ultraespecialización y la lógica dependencia de las reglas internas de los “gremios”, éstos, están abocados a lo que los griegos clásicos llamaban idiotez.

Esta tercera parte me parece que se fundamenta en la visión negativa y apocalíptica de la sociedad actual. Quizás se trate únicamente como forma de provocar un cambio en la sociedad actual. Si es así me parece un libro muy oportuno que hace reflexionar al lector sobre la sociedad que estamos construyendo y apunta en algunas cuestiones actualmente en crisis como la propia democracia.

Un libro sobre la sociedad del conocimiento donde los autores argumentan que nos encontramos en lo contrario, la sociedad de la ignorancia. Quizás los autores anhelan tiempos pasados donde el conocimiento solo residía en élites como científicos, obispos y filósofos. Si, quizás se encuentren incómodos en una sociedad donde esas élites ya no son élites sino parte “la masa”.