
Una de las premisas de la innovación abierta es que el conocimiento no se encuentra únicamente circunscrito a las grandes organizaciones, centros tecnológicos o universidades de prestigio. El conocimiento, actualmente, está distribuido ampliamente en multitud de países, organizaciones, personas etc. Además este conocimiento está ampliamente disponible por lo que es imprescindible poder identificar el conocimiento necesario y poder “metabolizarlo” con el conocimiento interno que se encuentra en el seno de la organización.

Como se puede apreciar en la imagen superior el modelo de innovación abierta hace uso de conocimientos internos y externos como inputs al proceso de innovación y da salida a los outputs generados, muchos en colaboración con otras organizaciones, expandiendo los mercados existentes y accediendo a nuevos mercados. Esta claro por tanto que la barrera que divide la organización con el exterior es “porosa“.
En los procesos de innovación abierta las fuentes de innovación pueden ser tanto internas como externas y pueden incorporarse al proceso de innovación en cualquiera de las fases enriqueciendo en cada momento la idea o el producto. Las innovaciones pueden llegar al mercado a través de diversos canales, sea a través de una spin-off, una licencia, una venta final, una donación, etc. o también pueden contribuir como input de otras innovaciones de otras organizaciones.
En el artículo “Something new under the sun” publicado en “The Economist” se identifican las claves de por qué las organizaciones están adoptando en nuevo paradigma de la innovación abierta. La primera de estas claves es que la innovación se ha convertido en el motor del crecimiento económico y del éxito empresarial. Tanto es así que como muestra la siguiente figura, que un tercio de la productividad media actual de un trabajador en Estados Unidos es gracias a la incorporación de la innovación en las organizaciones. Esta claro que para que las innovaciones produzcan ese crecimiento de la productividad tiene que haber una apertura mental y organizativa y por supuesto una actitud positiva al cambio.

La segunda de las claves es la fuente de las innovaciones. Según un estudio realizado por IBM, el 76% de los consejero delegados encuestados identificaron como las alianzas entre organizaciones y los proyectos de colaboración eran una de las mejores fuentes de innovación. Así mismo según diversos estudios realizados por el profesor Eric von Hippel los usuarios son una pieza fundamental como fuente de innovación. Ya hemos hablado de las fuentes de innovación en numerosas ocasiones en este blog.
La tercera de las claves que apunta este artículo es que ni las ideas ni el número de patentes ni la tecnología son buenos indicadores del nivel de innovación. Y que es la gestión innovadora la que marca la diferencia. Como dice Jorma Ollila, presidente no ejecutivo de Nokia y Royal Dutch Shell, “Generating ideas is the easy part, exploiting them has always be harder…”. Para más información sobre indicadores, acudir al manual de Oslo.
Bueno, con esto creo que ya tenemos más claro lo que es Open Innovation. En próximos posts describiré con mayor detalle este nuevo paradigma de innovación.








