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Compartiendo experiencias de Open Innovation

23 nov
Innovación Abierta   |  5 comentarios

Ayer 22 de noviembre estuvimos Julen Iturbe y yo participando en una jornada titulada “Compartiendo experiencias de Open Innovation” la cual estaba organizada por Euskadi+innova. La verdad es que pasamos un rato agradable conversando junto con Luis Berasategui (Ikerlan), Dani Martínez (Orbea) e Ibon Miranda (Maier) sobre sus experiencias reales en el ámbito de la innovación abierta. Una vez realizada la presentación de la jornada por parte de Marian Gabilondo (Euskadi+Innova) tomó la palabra Julen Iturbe el cual ejerció de moderador-dinamizador-entrevistador exprimiendo a los invitados con el objetivo de explicitar su forma de ver y hacer innovación, así como conversar en torno al concepto de la innovación abierta desde sus experiencias pasadas, presentes y futuras. Tras la presentación de Julen, turno para el menda. Mi papel fue enmarcar las experiencias de nuestros invitados dentro del marco teórico de la innovación abierta, introduciendo el concepto de innovación abierta así como los cuatro escenarios ya conocidos; Innovación intraorganizacional, innovación interorganizacional, innovación de usuario e innovación colectiva. La presentación que utilicé es la siguiente:

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Tras la presentación llegó el turno de los verdaderos protagonistas de la jornada. Estas son unas breves notas que he tomado mientras escuchaba a los tres ponentes, por lo que no pretenden ser un acta de la jornada sino unas notas que comparto con vosotros a través del blog. Es bastante habitual escuchar a directores de innovación de las organizaciones del entorno que ellos no hacen uso del término innovación abierta, pero que “algo de eso ya hacemos”. Y es que es cierto. La innovación abierta no es algo que aparece de la nada, se trata más bien de la etiquetación de un conglomerado de prácticas, modelo de gestión de la innovación y filosofía.

En el caso de Maier lo que queríamos destacar era su apertura en el sistema de innovación a través de un concurso de diseño. Este concurso de diseño, en el que ya están pensando en diseñar una cuarta edición es un fiel reflejo de esa necesidad por atraer nuevas ideas. Ibon Miranda ha descrito como han evolucionado y aprendido tras cada edición del concurso pasando de ser un mero concurso dirigido fundamentalmente a estudiantes a un concurso enfocado a diseñadores profesionales, hacerles participes del éxito mediante royalties y evaluado por un jurado donde parte de la decisión es llevada a cabo por otros diseñadores. Esto está permitiendo a Maier diferenciarse del resto de TIERs así como atraer como jurado no solo a otros diseñadores sino a dirigentes de PSA, Renault, etc.

El caso de Orbea tiene que ver con su necesidad de acercamiento con los usuarios avanzados, o lead users, de sus diferentes gamas de productos. Hasta ahora Orbea no tenía un contacto directo con el usuario final de su producto, era el distribuidor el que establecía dicho contacto. Ahora surge la necesidad de disponer como fuente de innovación a los usuarios y por eso la apertura de diferentes canales que permitan la obtención de dicho feedback, pero sin olvidar el canal del distribuidor por supuesto. Este acercamiento a los usuarios finales ha sido como quitarse una venda de los ojos, Dani se refería a esto como un “abre los ojos”, y observar los comportamientos reales de los usuarios así como sus quejas, comentarios, aportaciones, sugerencias, etc. Y son los propios ingenieros de producto los que realizan este acercamiento a los usuarios, necesitando para ello nuevas habilidades y competencias.

En el caso de Fagor, representado por Luis Berasategui de Ikerlan, su experiencia tiene más que ver con las redes de innovación que han empezado a estableces así como su acercamiento a los usuarios. Una de las cosas más interesantes de la jornada ha sido el mantra que proponía Luis, “Piensa en grande, actúa en pequeño y crece rápido”. Creo que no hay mejor forma para afrontar cambios organizativos. Aunque como apostillaba Luis, lo complicado es mantener la tensión en el tiempo en los pequeños proyectos.

Vamos ahora con algunos retales de las respuestas ofrecidas por los ponentes a preguntas de Julen. Ibon Miranda comentaba sobre el cambio de paradigma en la gestión de la innovación que es imprescindible intentar conseguir el mejor departamento de I+D para crear gestionar la innovación. Yo añadiría que para capturar todos los beneficios de la apertura del sistema de innovación es importante fijarse en la capacidad de absorción que dispone la misma organización.

También se hablo de la apertura de contenidos, contenidos supongo que licenciados con creative commons o similares. Pues bien, creo que cada organización o cada sector deberían tener claro un gráfico que le ayudará a saber el nivel de apertura adecuado. Si imaginamos un gráfico compuesto por dos ejes, valor para la organización y nivel de apertura de contenidos, es importante conocer los puntos de inflexión. Puede ser que en algunos casos a mayor apertura se corresponda un mayor para la organización… pero este hecho puede darse hasta cierto nivel de apertura después del cual, incrementando dicho nivel de apertura, el valor aportado a la organización decrezca dramáticamente. Por eso lo importante de saber cuál es dichos puntos de inflexión.

Sin duda alguna hablar de innovación abierta es hablar de gestión de la innovación, propiedad intelectual, nuevos modelos mentales, nuevas actitudes, nuevas habilidades y competencias, marketing relacional, alianzas estratégicas, recursos humanos, cambio organizacional, etc. Espero que con esta última frase quede claro que “open innovation” es más que crear un concurso de ideas o participar en un mercado de ideas estilo innocentive.

Gracias a Euskadi+Innova por haber organizado la jornada, a Julen Iturbe por haber echo de entrevistador y dinamizador de la jornada, gracias también a Luis Berasategui, Dani Martínez e Ibon Miranda por haber compartido con todos nosotros sus experiencias y gracias también a los que tuiteasteis y/o seguisteis vía twitter, #expciasOI, la jornada.

La necesidad de acercarse al cliente

17 nov
Innovación Abierta   |  3 comentarios

Durante este último mes he participado en algunos foros comarcales con pequeñas y medianas empresas, he asistido a la conferencia Business Global Conference y he estado, y estoy, involucrado en la definición de un proyecto con una gran empresa del País Vasco. Pues bien, hay una idea que se comparte en todas estas actividades y sobrevuela desde hace tiempo en mi cabeza y es la dificultad de llegar a relacionarse con los clientes finales por parte de algunas empresas. Este alejamiento del cliente final viene dado fundamentalmente por el canal de venta utilizado, es decir, por la utilización de distribuidores para llegar al cliente final.

Parece que las organizaciones necesitan ahora de los clientes para recibir feedback y conversar con ellos para utilizarlos, en el buen y mal sentido de la palabra, como fuente de innovación. Hasta ahora el cliente era un mero agente pasivo al cual no era tenido en cuenta ya que era un simple consumidor. Su mantra podría ser el de “¡consume y calla!. Y es ahora cuando se dan cuenta que los usuarios pueden ser una fuente de innovación muy útil, pero que los han alejado consciente o inconscientemente. Me resulta difícil pensar que esos que eran consumidores ninguneados por las organizaciones pasen a ser personas que participen activamente en los procesos de innovación de las organizaciones de la noche a la mañana.

Algunas de las organizaciones con las que he tenido la oportunidad de conversar tienen en mente poner en marcha una batería de acciones y plataformas para observar y escuchar a los clientes finales. Sobre todo van a utilizar los medios on-line para ello, tales como las redes sociales, las comunidades online ad-hoc, etc. Las organizaciones van a entrar en un espacio donde el poderoso es el cliente final, o el conjunto de clientes finales. Ya veremos cómo se manejan las organizaciones en ese espacio y no entran como un elefante en una cacharrería. Y es que algunas de ellas pretenden crear sus propios templos majestuosos, léase plataformas o infraestructuras, para que el “populacho”, léase clientes finales, se acerque a ellos y venere al dios, léase organización, de turno.

En mi opinión la estrategia debería ser radicalmente diferente. ¿Por qué las organizaciones no bajan a la plaza pública y conversan personalmente, con autenticidad, transparencia y humildad, con los clientes finales? ¿Por qué no ir a aquellos lugares donde los clientes finales ya están hablando sobre la organización o sus productos? ¿Por qué no empezar por compartir con los clientes finales información útil para ellos? No se trata solo de una cuestión que deben tratar los del área de marketing, es una cuestión de que todas las personas de una organización tengan presente y valoren al cliente final. Si quieren ser creíbles en la plaza pública creo que deben cambiar muchas cosas, partiendo del modelo mental en el que el cliente final es un consumidor pasivo.

Reconozco que hay empresas que están trabajando en ello, paso a paso, sin grandes pretensiones, pero con paso firme. Y es que aceptar que los usuarios son una fuente de innovación a integrar en la organización tiene grandes repercusiones en la propia organización, pero estas no pueden dejar pasar esa oportunidad.