En estos últimos meses se habla mucho sobre innovación, parece que todo el mundo quiere ser innovador en estos momentos. Pero la verdad es que no se es si realmente quieren innovar o lo que quieren verdaderamente es mostrarse como innovadores cara a la galería. Porque para ser innovadores no solo hay que parecerlo sino que se deben realizar acciones concretas.Para innovar es fundamental saber cual es el estado del arte, conocer quienes son nuestros competidores y en qué se diferencian, conocer las tendencias en tecnologías, conocer a nuestros clientes, por qué nos comprar, por qué nos eligen a nosotros, etc. Es decir, debemos estar informados de lo que ocurre más allá de las paredes de nuestra organización. Informados sobre nuestros clientes, proveedores, competidores, aliados, etc. Y aquí es donde entra la inteligencia competitiva y la vigilancia tecnológica.
Hace tiempo ya que asistí a la conferencia Visio 2007 que giraba en torno a estos mismos conceptos. El tema me resulto muy interesante y cuando más adelante me llego información de la Universitat Pompeu Fabra sobre la organización de un curso de especialización en Vigilancia Tecnológica e Inteligencia Competitiva no dudé en matricularme. El curso empieza la semana que viene pero no he dejado de ahondar en estos temas durante los últimos meses. Me parece que es una de las actividades clave para la innovación.
La revista Innobai de la Agencia de Innovación de la Diputación de Bizkaia publica un artículo de Elena Urkia de IDEKO S. Coop. donde hace hincapié en la importancia de la inteligencia competitiva en las organizaciones. Según Elena Urkia, la inteligencia competitiva permite “conocer el entorno y potenciar su capacidad de anticipación”. Es por tanto una herramienta que permite obtener una radiografía detallada del entorno de la organización con el objetivo de anticiparse al resto de competidores. En definitiva, obtener conocimiento para la acción.
La Inteligencia Competitiva (IC) se define según Michael Porter como “el conjunto de habilidades y aptitudes que trata de dar la información correcta a la persona correcta en el momento correcto para tomar la decisión correcta”. Me parece que esta es una de las definiciones más claras que he leído nunca sobre IC. Trata por tanto de información, personas y decisiones, ahí es nada! En el artículo también se destaca que la Inteligencia Competitiva “permite tomar decisiones estratégicas a la organización”. Por tanto es una herramienta valiosa para la estrategia empresarial de una organización.
Los Sistemas de Inteligencia Competitiva (SIC) son las herramientas que permiten desempeñar la Inteligencia Competitiva. Los sistemas que poseen las grandes corporaciones en nada se parecen a las que utilizan las pequeñas y medianas empresas. Las PYMEs por lo general externalizan las actividades de IC y se apoyan en centros tecnológicos o consultoras. Aunque no son necesarias grandes plataformas de software, si que es necesario un profundo conocimiento de las tecnologías existentes así como del sector en el que se está.
Actualmente existen multiples herramientas y tecnologías sencillas y baratas que facilitan enormemente la labor de recogida y filtrado de la información identificada como “interesante”. En estos momentos el uso de la tecnología RSS está muy extendido al igual que las bass de datos público/privadas de artículos científicos y patentes.
Pero otro tipo de tecnología un poco más sofisticada es poco conocida por las personas que se dedican a la vigilancia tecnológica y la inteligencia competitiva. Por ejemplo, el uso de Yahoo Pipes puede ser clave a la hora de recoger y filtrar los feeds RSS. Gracias a Julen Iturbe conocí o fui motivado a investigar un poco más acerca de esta tecnología y los resultados en cuestión de horas son impresionantes. Esta tecnología permite tratar los feeds RSS y aplicarles las operaciones y filtros que deseemos. Las tuberías de Yahoo (Yahoo Pipes) son por tanto imprescindibles para aquellos que andan metidos en estos temas.
Internet y concretamente la web 2.0 han modificado sustancialmente la manera en que se llevan a cabo las primeras fases de la Inteligencia Competitiva, el análisis y el filtrado de la información. Pero para la fase del análisis todavía es imprescindible el valor aportado por las personas expertas en el dichas áreas.
La innovación por tanto necesita de personas excelentes con un profundo conocimiento de la organización y su entorno. Para ello es imprescindible una serie de habilidades y aptitudes por parte de las personas, y el uso de las tecnologías de la información. Todo ello con el objetivo último de ayudar a la toma de decisiones y pasar a la acción.






